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<< Anterior Siguiente >> H ello Friki - Revista Digital Posteado el 2010-01-06 23:08:15 CET por VictorMYeste Me enorgullece anunciar que dirijo H ello Friki, una revista digital con contenido sobre cine, literatura, series, anime y manga. Informando de la actualidad friki, la revista no se conforma con eso sino que ofrece críticas y reportajes de todas las novedades que surjan en los diferentes campos que domina. Por supuesto, seguiré colgando todas las críticas y noticias literarias que elabore, que además también serán publicadas en la revista. H ello Friki también ha sido añadida a la lista de Afiliados de la web, ¡así que no dudéis en entrar en ambas si podéis! Podéis entrar en la web de la revista clickeando AQUÍ. :: 0 Comentarios ::
Crítica: Solomon Kane Posteado el 2010-01-06 23:02:29 CET por VictorMYeste ![]() Topicazo de los que más en una entrega de acción al más puro estilo Van Helsing. 144 minutos de película en la cual Solomon Kane nos muestra escenas típicas, una tras otra, buscando gustar a todo el mundo pero al mismo tiempo sin sorprender en absoluto. Profundizando en el argumento, no tiene ni pies ni cabeza, puesto que el protagonista (encarnado por James Purefoy) está maldito ya que hizo un pacto con el diablo que, además, no recuerda, pero en ningún momento se explica la razón de ello. La evolución de Solomon deja bastante que desear pues, siendo de niño era una buena persona, luego un sanguinario y malvado guerrero que se califica de “diablo” para, mágicamente, transformarse de nuevo en una persona puritana y un hombre de paz. Y el director, a falta de más imaginación, lo enmascara tras un simple letrero de “un año después” que, junto a la estancia en una ermita, pretende explicarlo todo. Sin dar ninguna otra razón, esa ermita es el único lugar donde está realmente seguro, pero le prohíben prolongar su estancia allí sin más y él decide deambular por el mundo como buenamente puede. Se deja dar una paliza porque ya no participa en violencia de ningún tipo, pues si lo hiciera los enviados del diablo irían tras él. Sin embargo, tras la muerte de un niño que estimaba, su padre, en su último halo, le dice que su alma se salvará si salva a su hija. Entonces todos los espectadores se preguntan por qué ese hombre tiene derecho a cambiar las reglas del juego. Por qué puede decidir qué es lo que salvara o no a Kane. Bien, pues para que no se desengañe nadie, una vez más, no hay ninguna razón. Ejemplos como estos se prodigan a lo largo de toda la filmación, creando una trama llena de agujeros negros muy fácilmente visibles y con un final bastante cutre para lo visto en el resto de la película. Sin contar con el frágil intento de Kane de liberar a su padre de unas cadenas con las manos teniendo varias espadas disponibles, a cuyo fracaso se le da la explicación de que están malditas, con la misma coherencia que el mismo Solomon. Pero no todo es malo. La actuación de James Purefoy es bastante buena, recordando a la de Hugh Jackman en un film bastante parecido a este: Van Helsing (2004). El ambiente creado por los productores deja muy contentos a cualquier fan de ese estilo de cine, junto a unos efectos especiales que se inspiran en El Señor de los Anillos (el golem de fuego del final tiene cierto parecido al de un balrog, y el aspecto de las personas consumidas por la magia del hechicero bien podrían ser Gollums pero más agresivos). Y pese a la sorprendente aparición de armas de fuego en la película (ambientada en el siglo XVII), que plantea la duda de porque la mayoría de los malvados no las utilizan frente a las armas blancas, se emplean sobretodo las espadas, lo cual nunca está de más en cualquier película de fantasía. También se ha de destacar que, pese a los numerosísimos tópicos en los que ha caído el guión, Michael J. Bassett (el guionista) no se olvida de profundizar en el héroe principal, dotándole también de la capacidad de darse por vencido cuando cree que su causa está perdida para luego levantarse y luchar con más fuerza que ninguno. Es, pues, una película muy típica que busca gustar al mayor número de personas pero que, por ello, carece de la valentía de introducir nuevos elementos en un género que está muy de moda en la actualidad. Cualquier fan de lo fantástico disfrutará de un buen rato viéndola, pero no debe de esperar un peliculón que le marque de ningún modo. Es entretenida, con buenos efectos especiales, un argumento que podría haber sido mucho mejor y un protagonista tópico, pero que consigue el cariño de más de uno. :: 0 Comentarios ::
Crítica: Las Crónicas de Narnia I: El Sobrino del Mago Posteado el 2009-12-20 22:33:04 CET por VictorMYeste ![]() Título Original: The Chronicles of Narnia: The Magician’s Nephew Autor: C. S. Lewis Fecha de Publicación: 1955 Número de Páginas: 252 Sinopsis: Narnia... donde las bestias hablan... donde espera una bruja... donde está a punto de nacer un nuevo mundo. Dos amigos se embarcan en una peligrosa aventura para salvar una vida, y de repente se encuentran en el mundo nuevo donde una malvada bruja intenta convertirlos en sus esclavos. Pero la canción del león Aslan se vuelve parte de esta nueva tierra, una tierra que se llamará Narnia. Y en Narnia, cualquier cosa es posible... Crítica El Sobrino del Mago fue el último libro sobre la saga de Las Crónicas de Narnia que escribió C. S. Lewis y, sin embargo, el primero según la cronología de la trama. Está situado a modo de precuela y de explicación de cómo se creó el mundo de Narnia y cómo surgió el mal. También sirve de aclaración de misterios tales como de dónde surgió el armario y la farola del segundo libro (según la cronología), “El león, la bruja y el armario”. El protagonista principal es Diggory Kirke, quien, junto a su nueva vecina Polly Plummer, se embarcan en una serie de aventuras donde, sobretodo Diggory, deberán tomar unas decisiones morales que cambiarán el destino de sus vidas. Diggory y Polly descubrieron por casualidad que su despiadado tío Andrew había creado unos anillos capaces de viajar a otros mundos, y éste los obliga a ponérselos para ver si, como conejillos de indias, también funcionan para los humanos. Así es como aparecen en el bosque entre mundos donde nada cambia y todo permanece y ninguna magia tiene poder. De esa forma van a un mundo sin habitantes, donde Jadis, la Bruja Blanca, utilizó la Palabra Deplorable para hacer desaparecer toda la vida. Sin querer, rescatan a ésta y se la llevan al mundo real. El desastre que llega a originar la bruja en el mundo real, donde carece de poderes, revela de forma oculta el profundo potencial del ser humano para realizar el mal, ya que una persona cualquiera, si posee la fuerza de voluntad y la valentía necesarias, puede originar un daño inimaginable pese a sus limitados recursos. Diggory, para salvar a su mundo y de paso recuperar su tranquila vida, consigue traer de vuelta al bosque entre los mundos a Jadis, con tan mala suerte que también se trae consigo a Polly, un caballo, el cochero y a su tío Andrew. Juntos se internan y asisten asombrados a la creación de Narnia con un estilo indiscutiblemente cristiano, creado por la canción de Aslan, el león. Aslan, que podría estar basado en la figura de Dios según la visión de C. S. Lewis, provoca en los que tienen buen corazón una alegría y un amor profundos, mientras que a los malvados los sume en un terror que los hace huir a la menor ocasión. La comparación del león con la bomba atómica, así como la posible similitud de la Palabra Deplorable con ésta, demuestran los mayores temores populares de la época en la que se escribió el libro, pocos años después de la segunda guerra mundial. Es destacable la broma del cuervo cuando, todos los animales (muchos de ellos parlantes) han sido creados, se reúnen a comentar lo que ocurre. Pues, cuando el pájaro soltó lo que él mismo denominó como el Primer Chiste, C. S. Lewis bien podría querer transmitir que incluso su idea de Dios tuvo que tener sentido del humor, pues en algún momento tuvo que crear el humor y, con él, el Primer Chiste. Sorprendentemente, Aslan decide que los nuevos reyes del mundo serán el cochero y su esposa, a quien hace aparecer en el mundo, y éstos, asombrados, se calificaron a sí mismos de simple gente campo. De esta forma, Lewis no olvida de aclarar con certeza las clases sociales de los personajes nativos de Gran Bretaña, para sin embargo darle la vuelta nombrando reyes del nuevo mundo a dos simples campesinos. La Bruja Blanca, en cambio, se queda en Narnia encarnando el papel cristiano de Satanás, siempre permaneciendo entre los traidores y los mentirosos y tentándolos con las llamadas “delicias turcas”, que se tratarán en el próximo libro. Es, por tanto, un libro que plantea las bases de todos los demás, despejando incógnitas a los más seguidores de la saga y que, pese a eso, yo recomiendo leer en primer lugar, siguiendo de esta manera el orden cronológico de las obras. De hecho, la crítica de todos los libros de Las Crónicas de Narnia se hará en dicho orden. Por otra parte, no es, a mi juicio, tan buen libro ni tan profundo como los demás de la saga que he leído hasta ahora. Su factor infantil hace que, a los ojos de una persona ya madura, el estilo literario y sobretodo conversacional se haga un poco pesado, pero la profundidad moral del argumento, así como la evolución del protagonista, hacen que esta obra pueda ser dirigida a todas las edades. C. S. Lewis la escribió, por tanto, como una dedicación final a todos los seguidores de Narnia y una respuesta destinada a satisfacer la curiosidad de los lectores acérrimos. Para los lectores actuales, que no vivieron la sucesiva publicación de las obras, les resulta de iniciación en un fantástico mundo lleno de misterios, animales parlantes, bondad, maldad, héroes, villanos y, sobretodo, magia. :: 0 Comentarios ::
Crítica: El Mensajero del Futuro (El Cartero) Posteado el 2009-11-26 11:37:33 CET por VictorMYeste ![]() Título Original: The Postman Autor: David Brin Sinopsis El holocausto atómico y un breve invierno nuclear han puesto a la civilización de rodillas. El caos se ha generalizado y sólo existen poblaciones aisladas sin ninguna conexión ni gobierno central. En ese mundo desolado y, lo que es más grave, desesperanzado, Gordon Krantz es un vagabundo a quién los bandidos han despojado de todas sus pertenencias. Por suerte, y también para beneficio de la civilización, Gordon encuentra el cadáver de un cartero cuyo uniforme tomará para resguardarse del frío. Al llegar al primer pueblo y ante las expectativas que despierta su presencia como funcionario, Gordon desarrolla la idea de unos Estados Unidos Restaurados. Todos creen que es cierta la existencia de un servicio de correos centralizado que anuncia el resurgimiento de la organización social. Nace el mito. Y los mitos son poderosos. Convertido, muy a su pesar, en el emblema de una nueva era, Gordon deberá luchar para transformar en verdad la más egoísta de las mentiras. Crítica Un libro sublime que me ha sorprendido sobremanera. Sin duda, convertido en uno de los mejores libros de ciencia ficción de la historia, David Brin consiguió con él enfrentarnos a la posibilidad de que la humanidad se destruya a sí misma en sus ansias de poder. El holocausto atómico, cuya idea todavía no se había utilizado mucho en los años ochenta, supone una vuelta al inicio para los seres humanos, quienes demuestran una vez más que en realidad no son más que animales dotados de inteligencia, lo cual les hace mucho más peligrosos. Sin adentrarse en explicaciones sobre la guerra que provocó semejante desastre, Brin se centra de una manera sin precedentes en cómo cambiaría todo si nos viéramos empujados a vivir sin el amparo de un gobierno central, sin orden ni control alguno salvo el impuesto por los “caciques” que se adjudican los poblados. Tras el holocausto atómico, se sucedieron los Tres Años Oscuros, en los cuales no salió el Sol, y bajo la oscura mirada de las sombras se sobrevinieron una serie de enfermedades provocadas por la radiación de las bombas atómicas. Pero esa no fue la mayor preocupación para las poblaciones, sino la aparición de los supervivencialistas, que apoyan la moral del más fuerte a todos los efectos. Con una sociedad (o falta de ella) como ésta, la acción se sitúa sorprendentemente casi dos décadas después, cuando Gordon Krantz , el protagonista, se encuentra el uniforme de un cartero y se inventa los Estados Unidos Reestablecidos y que le han enviado para formar una red de correo por el Estado de Oregón (EEUU), creando con ello un mito esperanzador. Con esto, Brin describe con perfección la necesidad sociológica del ser humano y, al mismo tiempo, todas y cada una de sus habilidades. Su narración muestra la realidad tal y como es, sin tapujos, y nos descubre una serie de personajes de mentalidad muy diversa, desde los desconfiados a los idealistas, desde los egoístas a los entusiasmados en ayudar. Vemos pueblos donde se ha establecido un sistema déspota donde el poder recae en unos pocos, mientras en otros se han formado una especie de convenio mediante el cual los habitantes eligen quien los gobierne. Pero David Brin no se anda con chiquitas y también crea el personaje de Denna, una científica feminista que lidera un grupo de jóvenes luchadoras que marcan la historia y crean otro mito: uno en el cual las mujeres deben asumir la responsabilidad de encauzar el buen juicio de los hombres, salvando a los que valen la pena de los locos y sanguinarios. También, a través de las páginas, podemos ver de forma destacada que al caer casi cualquier forma de sociedad, el dinero se volvió en lo que es en realidad: meros papeles carentes de todo valor real. Los seres humanos en realidad no lo necesitan, pues lo que necesitan de forma indispensable es la comida, el agua, la ropa, un cobijo y, también muy importante, algo de compañía. El Mensajero del Futuro, también llamado El Cartero, es un libro genial que se enmarcó como uno de los más prolíficos de la Ciencia Ficción, llegando incluso a la gran pantalla con un reparto tan reconocido como Kevin Costner. David Brin nos sorprendió a todos con un argumento tan real como la vida misma, enseñándonos mucho sobre nosotros mismos y sobre lo que podría ocurrir… algún día. :: 0 Comentarios ::
Crítica: El Misterioso Caso de Styles Posteado el 2009-11-15 01:47:47 CET por VictorMYeste Autor: Agatha Christie (1920) Sinopsis: Una acaudalada viuda, Emily Inglethorp, se ha casado con un hombre vente años más joven. Sus parientes ven en él a un cazafortunas que trata de arrebatarles la herencia. Una noche la anciana muere tras terribles convulsiones y se demuestra que ha sido envenenada con estricnina. Pero ¿por quién? Un misterioso testamento destruido, una taza de café rota, una mancha de cera y un parterre recién plantado de begonias... Ésos son todos los indicios; realmente muy poco para cualquiera que no sea el genial detective belga Hercule Poirot. Crítica: Pareciere mentira que, en la larguísima carrera literaria de Agatha Christie, en la que se cuentan decenas y decenas de libros, podamos pensar en cuál fue el primero. Sin embargo, nos encontramos ante el primero de todos, El Misterioso Caso de Styles, donde nos presentan a personajes como el capitán Hastings, el inspector Japp y por supuesto nuestro querido Hercule Poirot, quienes concurrirán en muchas de las obras de la autora. Este libro, por ser el primero, habría de ser criticado de forma delicada, puesto que ningún escritor nace sabiendo y la calidad se forja con pasión no exenta de una larga dedicación. Al contrario de lo que muchos podrían pensar, Hercule Poirot aparece como un detective que ya se ha retirado de sus servicios, habiendo acaudalado unas rentas considerables tras muchos éxitos. Es, por tanto, un detective ya experto y conocido por todo el mundo, y Christie juega con ese detalle haciéndonos partícipes de la sensación de que debieramos conocerle con anterioridad. El libro, al igual que muchos otros, está escrito desde la primera persona de uno de los testigos del suceso, un amigo de confianza de Poirot: Hastings. De esa manera, y esa es la gran diferencia del estilo de Agatha Christie respecto a su predecesor Arthur Conan Doyle, descubrimos el suceso desde el punto de vista de alguien que, aún partícipe de la investigación, no la regenta y por tanto no está enterado de todos los detalles ni mucho menos. Hastings asiste sorprendido, emocionado a veces y otras incluso enfurecido a los avances de Hercule Poirot, puesto que éste, debido a su particular personalidad, le encanta mantener la emoción hasta el final y apenas suelta prenda sobre lo que transcurre por sus (como él las llama) "células grises". A veces, incluso, desaparece durante un tiempo y Hastings debe dedicarse a otras actividades lúdicas hasta el retorno del famoso detective. Pero no os preocupéis, aún en su prepotencia (justificada) irá mostrándonos pistas de lo que piensa con ironías, insinuaciones e incluso explicaciones como tales cuando la situación lo requiera. El detective a veces incluso puede parecer difícil de soportar debido a su arrogancia y a su forma extraña de actuar, cosa que algunos personajes no dudan en señalar a lo largo de la obra, ya que lo que a nosotros nos pudiera parecer carente de importancia, para él resulta de una repercusión vital para el caso y no duda en lanzarse de cabeza a ello. Y, como en todo tipo de libro de misterios que se precie, Agatha Christie nos muestra una amplia gama de individuos de personalidades muy distintas, haciendo decantar las sospechas en uno o en otro segun el argumento avanza. Nunca en ningún momento estamos seguros de la culpabilidad de ninguno hasta el mismísimo final. He de reconocer que no todo es bueno. El misterio en ningún momento se vuelve apasionante y el aparente final es muy típico y falto de todo tipo de acción hasta que... ¡de pronto todo cambia! Las ruedas giran y todo da un giro de 180º, permitiendo que hasta el más leve secreto salga a la luz. Por otra parte, no me pareció correcto incluir en el libro los sentimientos de Hastings hacía toda mujer de aspecto agradable que aparece en el relato, incluido sus muestras de alegría o tristeza según crea que haya indicios (aún incluso muy débiles) de poder llegar a algo más con ellas o no. No creo que aportara nada a la historia, salvo darle un poco más de humanidad al punto de vista del narrador. En suma, es un libro que no está mal, puesto que sirve de preludio a lo que en su época estaba por llegar: el nacimiento del gran talento de una de las mejores escritoras de la historia. Pero como en todos los comienzos, no tiene tanta calidad como muchos de sus otros libros. :: 0 Comentarios ::
Crítica: Ágora Posteado el 2009-11-04 09:23:39 CET por VictorMYeste Seguramente mucha gente habréis visto ya esta película. Después de verla este último fin de semana, me he animado a hacer una crítica de ella, puesto que es la que más me ha sorprendido desde hace mucho tiempo. Se trata de un superproducción de Alejandro Amenábar, con la participación de actores como Rachel Weisz y una ambientación al nivel de Los Reinos del Cielo o El Señor de los Anillos. Pero lo que la sitúa como película de culto no es eso (o al menos no solamente) sino el argumento y los numerosos planos sublimes que enmarcan al espectador en un mundo lleno de controversia. El lugar es Alejandría y la época el siglo IV en el imperio de Roma, gobernado por el primer César que autoriza la existencia del cristianismo. En Alejandría gobernaban los que veneraban a los dioses antiguos, siendo su poder compartido en parte con los judíos. Sin embargo, el creciente movimiento cristiano en las calles preocupa en demasía a los que sustentaban el poder y, debido a una serie de insultos, deciden atacarlos. Es entonces cuando les sorprende el hecho de que la mayor parte de los ciudadanos pobres, debido a que los cristianos los ayudaban a cambio de comerles la cabeza con sus doctrinas, apoyaban la emergente religión cristiana con toda su "pasión". Hipatia (Rachel Weisz), famosa filósofa, astrónoma y profesora de la Gran Biblioteca de Alejandría, estaba en la misma sede de la revelión de los que aún creían en los dioses antiguos y, por tanto, vive en primera persona cómo los cristianos echan la puerta abajo y arramblan con todo signo de cultura que residía en el edificio. Un edificio que formaba parte de las maravillas del mundo antiguo y cuyo interior albergaba gran parte de la cultura humana hasta el momento. Los cristianos, en su paso obsesionado por la gloria de su dios y la destrucción de todo signo de cultura pagana, acabaron con todos los pergaminos que no consiguieron ser salvados por Hipatia y sus compañeros, y convirtieron lo que antes eran salas de estudio en meros corrales de cabras. Y he aquí uno de los planos magistrales de Amenábar. Con la destrucción de la Biblioteca, la cámara se alza para ver a los cristianos de entonces como lo que eran: meras cucarachas u ovejas entregadas a la completa destrucción de toda la cultura precedente a sus creencias. El hecho de que, años después, les tocara el turno a los judíos no era más que otra prueba de que a líderes del cristianismo lo único que les movía era el poder desde el primer día en que lo probaron. Mientras tanto, Hipatia intenta comprender el sentido físico del cosmos, el movimiento y las órbitas de los astros celestes en contraposición al sentido religioso que le otorgan todos los demás, para los cuales el ateismo es tan horroroso como el peor de los crímenes. Al final, el único enemigo que quedó fue la filosofía y la ciencia, y el final no lo desvelaré para quienes no lo hayan visto aún. Sólo adelantaré que contiene varias escenas cuyo significado no pasa desapercibido al espectador atento. Sin embargo, esta película nos introduce en un tema tan profundo como polémico en cuanto a la religión vs cultura, que trataré en un artículo de opinión en mi próxima entrada. En suma, una película genial que trata un tema muy común en la actualidad, con una ambientación histórica, un maquillaje, un vestuario, unas imágenes y, en suma, unos planos tan acertados que demuestran, una vez más, que el cine español, especialmente si está abanderado por Alejandro Amenábar, puede ser incluso mejor que el cine extranjero. :: 0 Comentarios ::
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No hay placer más grande que poner un libro en las manos de un niño que quiere leer. Lois Blinkhorn
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